BANDA REAL #MUJERPERFECTA

Esta vez corrí por Jeremy, corrí por todos los niños especiales

Un Momentito con Miguel 
Autor Miguel De Jesús
Locutor y Abogado Dominicano
Desde temprana edad practico deportes, mi pasion es correr y hasta el Sol de hoy me mantengo participando en carreras, ahora que se ha puesto la modalidad de los 10 K con un motivo especial.

Una lesión muy fuerte en mi rodilla izquierda  acompañada de una bolita juguetona que después resultó ser un tumor, amenzaban con sacarme de circulación. El 24 de Marzo del 2014 el Doctor Fernando Benoit de la Clínica Bonilla me sometió a cirugía.

Mi proceso de recuperación fue muy lento al punto de pensar que jamás volvería a mi rutina, pocos meses atrás mi hermano Francisco Núñez ( Dj Franchy), Talento dominicano que por su calidad se ha hecho dueño de la radio de Orlando ciudad de la Florida estadounidense, me envió una bicicleta como regalo de niño que se porta bien.
Comencé a montar con un grupo de ciclismo y mis piernas comenzaron a fortalecerse, esto me llevó a tomar la decisión el viernes pasado de inscribirme en los 10 K “Pasos por x sonrisas” organizado por personas de buena voluntad con el objetivo de mejorar la calidad de vida de los niños Autistas y con síndrome de Down.

Cuando el domingo de ayer marcaba la hora de inicio de los 10 K,mi Corazón se puso grande ,sentí  alas elevándome al Cielo de los retos, como estaba fuera de entrenamientos me acostaba tarde como un poeta y no temprano como un atleta.

El amor de esos niños cuya única aspiración es la paz y  un mundo que los comprenda hicieron que olvidara los cuidados de mi pierna, en mi mente estaba la imagen del hijo de unos amigos vecinos,  un niño autista  que a pesar de sus 4 años habla con dificultad.

Después de estirar mis músculos me acerqué a ellos, me acunaron en su mundo diferente, sus sonrisas eran melodías de canciones sin más música que la brisa que rompía el silencio del Cementerio moderno Fuente de Luz Memorial Park, punto de partida de la carrera.

Ellos me  rodearon de  gestos, miradas sin reclamos y en sus ojos toda la claridad de almas que me cubrieron  con la fuerza del más sincero de los abrazos. El Locutor animador de la actividad Francisco Vásquez anunciaba la partida y yo entre sudores y nostalgia por despedirme de ellos comencé a correr.

Al llegar al kilometro 5, mi rodilla operada estaba pesada, se había  inflamado y dispuesta a ser el vino amargo de la fiesta, fue cuando un profundo silencio trajo a mi mente la imagen de esos Tesoros que Dios nos ha regalado y apreté la marcha.

Quería llegar a la meta, ponerme la medalla y de nuevo sentir la pureza de los niños con síndrome de down y autistas, protagonistas de capítulos de la vida sin falsedad ni maldad, corría de prisa, porque esta vez corrí por Jeremy, corria por todos los niños especiales.