BANDA REAL #MUJERPERFECTA

SONAJERO: Salud Sexual

Por: Grisbel Medina R.


Tenemos luctuosas coronas entre las naciones con la tasa de mortalidad materna por encima de 100 niños y niñas fallecidos por cien mil nacidos vivos y si fuera poco una de cada cinco adolescentes dominicanas ya es madre o está embarazada.
Números que deberían avergonzarnos y motivar un compromiso nacional para contrarrestar estos terribles inventarios. 
Sobre lo último el Congreso Nacional lleva 4 años debatiendo la ley sobre Salud Sexual y Salud Reproductiva que de asumirse contempla planes para prevenir enfermedades y atender la salud de las personas en sexualidad y la reproducción, así como dispone a las instituciones a tomar medidas para la promoción y disfrute de la salud sexual.
La pieza regula la interrupción del embarazo cuando corre peligro la salud y la vida de la madre, acorde a lo establecido en el Código Penal.
No nos hagamos los locos. La sexualidad es la vida de una persona. Por lo que el sexo no debe seguir siendo mercancía donde la mujer paga la cuota más alta. El fervor religioso debe estar al margen del tratamiento y análisis científico de este tema tan vital. 
Porque está claro que rezando un Padrenuestro no se reparan las heridas de una violación y mucho menos la obligación de parir un producto del crimen. El Congreso tiene la responsabilidad de hacer visible el derecho ciudadano a recibir educación integral en materia sexual. Porque una persona educada toma mejores decisiones.
Las iglesias deben saber que los tiempos han cambiado y que el dedo acusador –en nombre de la fe- no detiene los embarazos en las adolescentes acorraladas de pobreza e incesto. El Estado debe entender que su compromiso es con toda la ciudadanía y no solo con quienes lucen sotanas y amenazan con “reprender”.
“Es una pena que la jerarquía católica dominicana dirija su indignación moral contra un anteproyecto de ley moderado, razonable, absolutamente necesario, mientras se mantiene silenciosa frente a las artimañas del exnuncio, que ahora evade el juicio del tribunal vaticano apelando a borracheras matutinas”, lamentó la Colectiva Mujer y Salud.