BANDA REAL #MUJERPERFECTA

Cualquiera que se enaltece será humillado

El orgullo se produce cuando hay un exceso de estimación propia que alcanza romper el estado saludable de consideración, aprecio o valoración de uno mismo para convertirse en arrogancia.

Orgullo originalmente es una palabra hebrea que significa altivez, gloria , grandeza, magnificencia, arrogancia,  poder, soberbia, gloria de su vestido.

Si hacemos una reflexión sincera del significado profundo de esta palabra, nos daremos cuenta que probablemente nuestros bordes como seres humanos tienen ribetes de algunas de las aristas de la palabra orgullo.

Por ejemplo, una persona que es altiva es encopetada porque presume demasiado de sí y se muestra presuntuosa en cada cosa que hace como si todo el que le rodea tiene que depender de su accionar en la sociedad.

Es muy común en medio nuestro; personas que con altanería y engreimiento se muestran en público como los mejores vestidos, o quienes más saben acerca de vestir y de moda, e intentan llamar la atención mostrando la gloria de sus vestiduras en menoscabo, desaire y desdén hacia los demás.

De lo que se trata al hacer este análisis es de que nuestro estilo de vida sea un ejercicio que se constituya y sirva de testimonio hacia nuestros semejantes, y que se convierta en un ejemplo de humildad para edificar a nuestro prójimo, y no para usarlo como una forma de hacer crecer la arrogancia para golpear, despreciar y humillar.

La arrogancia usualmente se expresa con los ojos, haciendo referencia de esto el salmista David dice en el salmo 18 versículo 27, lo siguiente: "Porque tú salvarás al pueblo afligido, y humillarás a los ojos altivos."

Otro de los sabios de la biblia, el rey Salomón expresó: "Ojos altivos y corazón arrogante, lámpara de los impíos; eso es pecado." Proverbios 21:4.

Jesucristo, nuestro Rey, Salvador y Líder modelo, dijo: -aprended de mí, que soy manzo y humilde de corazón-.Mateo 11:29.

Otro pasaje de las Sagradas Escrituras, Palabra de Dios, expresa: -Porque cualquiera que se enaltece, será humillado; y el que se humilla, será enaltecido.- Lucas 14:11.

Que el Altísimo nos ayude a superar el orgullo que tantos problemas causa en las relaciones humanas, en el nombre de Jesús, Amén.