BANDA REAL #MUJERPERFECTA

Los nuevos arreglos de merengue, no pueden seguir sonando como Nintendo

Por :Agustín de la Cruz (Sugar).

New York, SL –Después de varios años fuera de los primeros lugares del gusto popular, el 2015 se considera que ha sido su mejor año para el merengue, pues son muchas las producciones y merengueros que han sacado la cara por nuestra bandera musical.

Pero algunos, al parecer en busca de congraciarse con la famosa búsqueda del nuevo color musical, están mal utilizando el actualizarse y adaptarse a los nuevos tiempos, se encuentran haciendo inventos que usted los escucha y parecen salidos de una “Commodore64” o un “Nintendo” de aquella época.

Si bien es cierto que no se puede continuar con el mismo patrón musical de los 80, no es menos ciertos que los nuevos arreglos no pueden hacerse para competir con las producciones desechables que realizan en una computadora, la mayoría de los representantes de música urbana, entiéndase” Dembow”, entre otros.

No he escuchado a nadie tildar de ochentoso a los nuevos temas en merengue de “Juan Luis Guerra”, ni de “El Torito”, ni de “Eddy Herrera”, “Juliana”, “Tueska”,” Los Rosario”, “Sergio”, “Divas”, “Ventura”, entre otros, estamos hablando de producciones modernas, pero que mantienen la esencia de lo que es un buen y bailable merengue, diferente al molesto “tiqui, tiqui” de algunos nuevos merengues.

No podemos tratar de perseguir a un “Omega”, por el hecho de que con su mambo haya sido exitoso, porque aún sus propios compañeros mamberos no han podido superarlo, llámese como se llame la música que hace.

Estamos frente a unos inventos donde algunos arreglistas con el cuento de simplificar la orquesta y ofrecerle a merenguero una propuesta de menos músicos y más economía, termina trabajando menos y entregando un producto que no ha logrado la atención del bailador.

Dos visibles ejemplos, de que no es problema de músicos, lo representan los urbanos “Don Míguelo y “Vakero” ambos viajan y/o utilizan una banda de músicos, incrementando el respeto del público, sin desvaluar su cotización.