BANDA REAL #MUJERPERFECTA

Monchy Rodriguez, Rubby y la alcaldía

Santiago cuesta kury

Decía George Bernard Shaw sobre la ambición, que el hombre puede trepar hasta la cumbre más alta, pero no puede vivir allí por mucho tiempo.
Nada tan cierto como lo que hoy le pasa al presidente de la Cámara de Diputados Abel Martínez, que ya no será más en el 2016 el presidente de esa cámara y ahora su intención es la de querer despojar a la mala y sobre todo con el avasallamiento de apoyo mediático comprado y pagado sin control al legítimo ganador de la plaza de la alcaldía de Santiago, Ramón (Monchy) Rodríguez, quien cuenta además con el apoyo, no solo del presidente Medina y de los cuatro aspirantes dentro del PLD que le adversaban, sino que también cuenta con el apoyo de la mayoría de la base. Y ni así, don Abel Martínez deja de presionar y de intimidar con toda esa ambición de poder y de dirigir recursos sin precedentes en el PLD.
Abel Martínez y sus seguidores le dicen y actúan como los “Zapatas”, aquellas personas o políticos llamados Jalisco porque no saben perder, y cuando pierden empatan y cuando empatan arrebatan. Así no debe de ser la política y el actuar de los políticos dentro de los partidos y menos en el PLD.
Ser miembro del comité político no debería darle el derecho a un dirigente dentro del PLD, de querer ser un “Zapata”, más bien uno de esos niños que por ser ricos o tutumpote como decía el profesor Juan Bosch, había que complacerlo en todo, con razón o sin ella y ese es el caso de Abel Martínez y su intención de querer arrebatarle a Monchy lo que ya es de él, el candidato del PLD a la alcaldía de Santiago.
Primeramente quería ser el candidato a Senador por Santiago y no se le dio, incluso ya tenía sus vallas montadas, luego aspiraba a ser el vice del presidente Medina, algo también difícil, y como no quiere ser diputado a pesar de habérsele reservado ese derecho, pretende imponer su candidatura a la alcaldía de Santiago con apenas un mes de campaña sobre la de Monchy que viene desde hace más de dos años.
Así no debe de ser la política y los políticos. Las aspiraciones de Abel Martínez a la alcaldía, dividen al PLD en Santiago. ¡Cuidado con eso!