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HECTOR ACOSTA - Estremeció Gran Teatro del Cibao en una noche Histórica!!

 Está demostrado que Héctor Acosta arrasa por donde pasa pero lo que logró con su concierto Un Bohemio Cibaeño el pasado 11 de febrero  en Santiago fue sensacional.

El cantante de Bonao que obtuvo cuatro nominaciones a Premios Soberano 2017, se entregó en un gran show que provocó entusiasmo desde su inicio y mantuvo delirante al público que llenó la Sala Principal del Gran Teatro del Cibao.

Más de mil 400 espectadores coreaban las bachatas en voz de El Torito. Éxitos como Me duele la cabeza, te vas tú o me voy yo, Cómo te olvido, Amorcito enfermito, Quizás sí quizás no, Con qué ojos y Uno quiere pa´ que lo quieran.

Con gran pasión y por más de dos horas, El Torito se apoderó del escenario cuando arrancó cantando melodías del pasado acompañado de un trío guiado por el excelente guitarrista Carlos Vargas, luego a piano y junto a su magistral orquesta dirigida por Isaías Leclerc (nominado a premios soberano ) interpretó boleros, rancheras y merengues que emocionó a los presentes.

El teatro vibró al máximo cuando interpretó los éxitos compuestos por Romeo Santos, El Anillo y &#8220Amorcito enfermito que batieron record de aplausos.

Luego las rancheras, Y qué hiciste del amor que me juraste, Amanecí otra vez entre tus brazos, Te vas porque yo quiero que te vayas, Sigo siendo el rey, Si nos dejan Un cataclismo y La Vikina.

Una impactante escenografía, luces y un sonido perfecto se combinaron con imágenes en pantallas gigantes, elementos que elevaron la producción de Un Bohemio Cibaeño, producción de  Joseph Távarez.

El intérprete de Amorcito Enfermito dio gracias Dios, a Santiago y la región del Cibao por acompañarle en una de las noches más hermosas de su carrera. Eternamente agradecido de mi público, el más fiel que pueda tener cualquier artista. Los quiero, expresó Héctor Acosta en su cuenta oficial de instagram @ElTorito33.

Como era de esperarse, El Torito hizo levantar de sus asientos a la multitud que disfrutó un concierto espectacular, culminando a ritmo de "Sin merengue no hay fiesta", para  bajar el telón en la abarrotada sala donde casi 500 personas quedaron fuera en espera inútil de ingresar.

¡Torito por Siempre!, se escuchó decir al cantante al terminar Un Bohemio Cibaeño.