Su nombre es Molly Bair, es estadounidense y sus medidas son 81-60-86. A
simple vista, mientras está arriba de una pasarela caminando con las
prendas de Prada, parece una modelo común, aunque de cerca, de no ser
por sus ojos azules, sus rasgos no son precisamente los más perfectos
para los cánones del mundo de la moda.
Mujeres con vitíligo, incluso con amputaciones de piernas o dientes
separados son ahora la sensación de las agencias de modelos, que rompen
el paradigma de la mujer "perfecta" para poner ante todos a figuras
excéntricas que proyecten con su mirada y cuerpo lo que otras, de
90-60-90 no podrían hacer.
En este caso está Molly Bair, reconocida por Trendencias como una mujer
de "belleza difícil, entre las más extrañas del momento".
Su frente es amplia, sus cejas pobladas y la proporción de sus orejas son quizá lo que más llaman la atención, pero su belleza atípica también viene acompañada de su altura (mide 1.82 metros) y de un cuerpo muy atlético, ya que practica tenis de manera profesional.
Su frente es amplia, sus cejas pobladas y la proporción de sus orejas son quizá lo que más llaman la atención, pero su belleza atípica también viene acompañada de su altura (mide 1.82 metros) y de un cuerpo muy atlético, ya que practica tenis de manera profesional.
Chanel, Dior, Valli y Loewe son algunas de las firmas que la eligieron
para que caminara con sus prendas en la reciente semana de la moda de
París.
Poseedora de una seguridad única, hay que ver cómo vive una mujer que se siente bella, aún haciendo muecas, sacando la lengua y fingiendo enojo para sus seguidores de Instagram.
Poseedora de una seguridad única, hay que ver cómo vive una mujer que se siente bella, aún haciendo muecas, sacando la lengua y fingiendo enojo para sus seguidores de Instagram.
eluniversal.com.mx